«mirar, sentir, escuchar»
Lo veo, veo el calor, a través de mi ventana. Fuera hace un frío de invierno, pero yo veo el calor. La persiana está medio subida y medio bajada, y en el hueco que queda veo las líneas que salen derretidas y suben hasta arriba. El calor mueve mi cortina. A través de las líneas de calor, en medio, veo la calle, el campo marrón con un poco de verde, una casa de color blanca, las ramas de los árboles de invierno , ¡ah! y un pájaro que acaba de pasar volando. Veo los cables de las antenas, de la luz.
Está atardeciendo.
EL cielo está medio rosa, medio azul, hay nubes, algún rayo de sol queda aún por esconderse.
La luna está a punto de salir y solo son las 17:46.
Estamos en diciembre. A 27 de diciembre. Y en casa hay silencio, más bien en mi habitación.
Hay silencio, pero más allá de él, se oyen pequeños ruidos en ese fondo del silencio, coches que pasan, camiones, algún perro ladrando, mi madre abriendo y cerrando cajones de la cocina o caminando de allá para acá por el pasillo. Oigo también las teclas del ordenador mientras escribo. Cuando paro oigo mi respiración.
Vuelvo a mirar por la ventana, hace algo de viento. El pino que hay enfrente de mi ventana se mueve de un lado para otro, pero no exageradamente. Y podría fijarme en tantos detalles que estaría escribiendo hasta mañana
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Siéntate en cualquier lugar y observa, observa lo que te rodea, observa con el mirar, con el sentir y con el escuchar, te puedes estar perdiendo cosas hermosas y tú sin enterarte
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y escribir de vez en cuando